Mapas que nacen en el sueño.
Soñar, viajar… dos formas de irse,
sin moverte o cruzando el matiz de perderse,
uno es adentro, el otro es abrirse,
pero ambos caminos te invitan a verse.
Soñar es trazar lo que aún no existe,
dibujar destinos que nadie te insiste,
viajar es pisarlos, aunque el miedo persiste…
y entender que el alma también se resiste.
Soñar, viajar… parecen distintos,
pero son puentes del mismo instinto,
uno te llama desde lo infinito,
el otro responde: “voy a hacerlo finito”.
No hay mapa más claro que el que uno siente,
ni ruta más viva que la del presente,
porque el que se anima a ir diferente…
descubre su mundo en lo aparente.
Y en esta métrica suelta y errante,
te digo: el viaje empieza antes,
cuando te creés capaz de ir adelante…
aunque no sepas qué hay más distante.
Soñar, viajar… no es solo moverse,
es también perderse para conocerse,
es dejar lo seguro, atreverse a romperse…
y en cada destino, volver a quererse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias!