Mostrando entradas con la etiqueta tiempo perfecto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo perfecto. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de abril de 2026

La certeza del instante.

La certeza del instante.

No sé cuándo sucede, ni en qué parte del día,
si en un cruce de miradas o en la leve ironía,
pero hay algo en tu risa que el tiempo desafía,
no sé cuándo… 
pero sé que sí, todavía.

Fui cálculo y distancia, fui razón contenida,
dibujé mil futuros sin rozar tu herida,
pero el cuerpo recuerda lo que el alma olvida,
y en tu roce casual… 
se revela la vida.

El pasado se insinúa como un juego pendiente,
el presente se enciende cuando estás enfrente,
y el futuro se vuelve deliciosamente ausente…
porque el deseo no espera, simplemente se siente.

Hay picardía en todo lo que no se nombra,
en el borde del gesto, en la pausa que asombra,
si el amor es un fuego que a veces se escombra,
lo nuestro es la chispa… 
que en secreto se asombra.

No sé cuándo ni cómo, ni bajo qué ley,
pero hay algo en el aire que ya descifré,
no hace falta promesa, ni motivo ni fe…
no sé cuándo… 
pero sé que sí, y lo sé.

XUS



sábado, 21 de marzo de 2026

Broadcast al silencio.

Broadcast al silencio.

Estoy en la soltería, tirando líneas al viento,
como un mensaje en botella flotando en el pensamiento,
x si alguien me ama en secreto, que rompa el argumento,
que el silencio a veces grita más fuerte que el sentimiento.

Camino solo, sí, pero no vacío por dentro,
cargo historias que no cuento y miradas sin encuentro,
hay nombres que no conozco latiendo en algún centro,
y un “te quiero” escondido jugando al desencuentro.

Soy eco de lo posible, misterio sin remitente,
quizás alguien me piensa pero no es valiente,
quizás me escribe en sueños y borra lo que siente,
o guarda en su pecho lo que el alma presiente.

Estoy en la soltería, pero no en abandono,
soy pausa entre dos versos, soy ruido en tono mono,
si alguien me ama en secreto, que le pierda el miedo al tono,
que el amor no es clandestino si se grita a todo el trono.

Y si nadie lo hace, también está bien,
porque aprendí a quererme cuando no hubo quién,
pero igual dejo abierta la puerta del “ven”,
por si alguien en sombras decide ser luz también.








Entradas populares

Destacados

Lo que mis ojos confiesan de vos.

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *