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martes, 31 de marzo de 2026

Brindis en voz baja.

Brindis en voz baja.

Pero sin testigos,
copas que chocan callando los ruidos,
somos dos sombras jugando a lo prohibido
amantes ocultos, disfraz de amigos.

Nadie sospecha lo que se enciende,
cuando tu risa mi pulso sorprende,
ni cómo el mundo de golpe se prende
cuando tu mano mi espalda comprende.

Miradas que arden,
códigos mudos que nadie descifre,
lo que negamos delante de todos
se vuelve incendio cuando nadie mire.

Y ahí, en la grieta de lo permitido,
somos verdad sin nombre ni abrigo,
no hay reglas, no hay tiempo, no hay testigo…
solo este juego feroz y prohibido.

Me hablás normal, como si nada,
yo te respondo con risa ensayada,
pero por dentro la historia callada
grita tu nombre sin pedir nada.

Brindis nocturno… por lo que no es,
por lo que existe sin poderse ver,
por este filo de no pertenecer…
y aun así arder como la primera vez.

Y en esta métrica rota y sincera,
te digo: el riesgo también desespera,
pero hay amores que el mundo no espera…
y viven más fuertes… cuando nadie los viera.




domingo, 29 de marzo de 2026

El encuentro que no busqué.

El encuentro que no busqué.

No buscaba a nadie… y te vi,
como quien tropieza con lo que no pedí,
sin mapa, sin plan, sin querer decidir,
pero algo en tu forma me hizo seguir.

No era destino… o eso pensé,
yo iba perdido, pero me encontré,
en ese instante donde te miré,
como si el tiempo dudara de qué hacer.

No buscaba a nadie, no había intención,
ni versos armados, ni explicación,
pero en tu presencia hubo conexión…
como si el caos eligiera dirección.

Y no fue magia, fue algo más raro,
un silencio lleno, un gesto claro,
como si el mundo, por fin, sin reparo,
me diera algo… sin cobrarme caro.

En esta métrica suelta que improviso,
te digo: encontrarte no estaba en el guiso,
pero hay cosas que rompen el aviso…
y llegan igual, sin pedir permiso.




martes, 24 de marzo de 2026

La parte que me nombra.

La parte que me nombra.

Eres mi otra mitad… pero no en lo incompleto,
sos la parte que entiende lo que calla el secreto,
no viniste a llenarme, ni a salvar mi trayecto,
viniste a ser espejo… de lo que ya proyecto.

No te busqué perfecto, ni exacto, ni ideal,
como encaja un silencio en medio del ruido mental,
como rima que fluye sin pensarse al final.

Somos dos universos chocando despacio,
dos historias distintas compartiendo el espacio,
no es falta lo que une… es un mismo compás,
es latir en conjunto sin perder lo demás.

Eres mi otra mitad… pero libre, sin cadena,
no te tengo, te elijo en cada escena,
porque amar no es atarse ni vivir en condena,

Si me pierdo, me encuentro en tu forma de ver,
si te caes, soy suelo que te quiere sostener,
no nos debemos todo, pero sí comprender
que en este caos del mundo… elegimos querer.




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