Seguí, aunque tiemble.
No te detengas,
aunque el viento discuta,
aunque el miedo susurre
que no sos suficiente.
aunque el viento discuta,
aunque el miedo susurre
que no sos suficiente.
Tus sueños valen la pena,
no por grandes,
sino por tuyos,
por llevar tu nombre
escrito en la frente.
no por grandes,
sino por tuyos,
por llevar tu nombre
escrito en la frente.
Yo frené una vez,
creí que era tarde,
que el tren del intento
ya había partido.
creí que era tarde,
que el tren del intento
ya había partido.
Pero entendí algo simple,
de esos golpes que despiertan:
no hay reloj más fuerte
que el deseo decidido.
de esos golpes que despiertan:
no hay reloj más fuerte
que el deseo decidido.
No te detengas,
aunque camines lento,
aunque nadie aplauda
tu movimiento.
aunque camines lento,
aunque nadie aplauda
tu movimiento.
Porque la vida no es llegar primero,
es no traicionarte en el intento.