miércoles, 25 de marzo de 2026

Último llamado en la madrugada.

Último llamado en la madrugada.

Llamando a mis chuper amigos… con el alma en la mano,
no es joda esta vez, hoy los nombro temprano,
porque hay noches que pesan más que cualquier verano,
y el silencio se vuelve un abismo lejano.

Llamando a mis chuper amigos… los de siempre, los fieles,
los que saben mis grietas aunque nunca las cuente,
los que leen mis ojos cuando todo duele,
y me salvan sin capa… simplemente presentes.

Hoy no llamo por fiesta, ni por risa vacía,
llamo porque hay recuerdos golpeando todavía,
porque a veces el mundo se me cae en el día,

¿Dónde están, compañeros de brindis y heridas?,
los que hicieron del barro nuestras mejores salidas,
los que en cada derrota me prestaron sus vidas,
para seguir de pie… aunque estén destruidas.

Llamando a mis chuper amigos… con urgencia real,
no por copa en la mesa, es por algo vital,
puede ser el milagro más emocional.

Y si llegan… no importa ni el lugar ni la hora,
que la noche nos junte como siempre, sin demora,
porque en este mundo que a veces devora,
la amistad es el fuego… que nunca se evapora.




Señal en la noche.

Señal en la noche.

Llamando a mis chuper amigos… ¿dónde andan hoy?,
tiro un mensaje al viento con ritmo y con flow,
que la noche está viva y no espera un “después”,
y hay historias dormidas que quieren nacer.

Llamando a mis chuper amigos, fieles del ritual,
los que entienden la risa cuando todo está mal,
los que brindan sin causa, pero siempre es vital,

Somos ruido en la calma, somos fuga y razón,
somos charla infinita sin ninguna condición,
una ronda que gira como vieja canción,
donde el tiempo se olvida y aparece el corazón.

Llamando a mis chuper amigos… sin filtro ni rol,
los que saben quién soy cuando apagan el sol,
no es la copa, es el vínculo, no es la noche, es el “hoy”,
es sentir que en el mundo… no camino tan solo, estoy.

Y si alguno no llega, igual queda el lugar,
porque un amigo es eterno aunque no pueda estar,
y en cada brindis ausente lo vuelvo a nombrar,
porque hay lazos que el tiempo no puede cortar.




martes, 24 de marzo de 2026

Versión nacional del grito.

Versión nacional del grito.

LPMQTP… oíd mortales el pulso de este suelo,
no es bronca solamente, es historia en el pecho,
es un grito Argentino que se vuelve desvelo,
cuando el alma se rompe… pero sigue derecho.

Oíd mortales… no es fácil esta danza,
vivimos entre ruinas pero bailamos esperanza,
con el corazón al límite y la fe que no se cansa,
haciendo de la caída una nueva templanza.

LPMQTP… suena a furia y a cariño,
a puteada en la cancha, a abrazo de camino,
es un código nuestro, visceral y genuino,
una forma de decir: “sigo vivo… y me animo”.

Rimo con sangre tibia, con barrio y con memoria,
porque ser Argentino no es solo una historia,
es pelear cada día… y reescribir la victoria.

Oíd mortales… si no lo sentís, no lo expliques,
hay pasiones que el mundo no mide ni predique,
pero en este caos hermoso que el destino nos implique,
ser Argentino es arder… aunque todo te critique.

LPMQTP… y sin pedir perdón,
porque amamos con rabia, con orgullo y corazón,
somos fuego en la lluvia, contradicción en acción,
y aunque duela ser tanto… es nuestra definición.

XUS



Himno del desahogo.

Himno del desahogo.

LPMQTP… oíd mortales este grito crudo,
no nace de la boca, viene del fondo oscuro,
es bronca acumulada rompiendo lo seguro,
es verdad sin disfraz… es humano y es puro.

Oíd mortales… no todo es gloria y bandera,
hay luchas invisibles que nadie considera,
hay sueños que se rompen antes de primavera,
y un alma que resiste aunque el mundo no quiera.

LPMQTP… no es solo insulto al viento,
es un “ya no puedo” mezclado con aliento,
es llorar en silencio y seguir en movimiento.

Rimo con lo que arde, con lo que no se ve,
con lo que uno calla pero igual se le fue,
porque hay cosas que duelen y no sabés por qué,
pero igual te levantás… porque no queda otra fe.

Oíd mortales… no somos de acero,
somos frágil coraje disfrazado de entero,
y aunque el mundo nos quiebre, aunque duela el sendero,
seguimos caminando… porque así es el juego.

XUS



Linda en ruido y verdad.

Linda en ruido y verdad.

Linda… te digo así, pero no alcanza el idioma,
porque hay algo en vos que ni el verso acomoda,
no es la forma, es el pulso que en silencio se asoma,
como un glitch en la vida que el alma retoma.

Linda… cuando dudás y no te ves completa,
cuando esquivás el espejo buscando otra meta,
ahí sos más real, más cruda, más neta,
más linda que cualquier perfección discreta.

No sos foto filtrada ni algoritmo perfecto,
sos error que respira y por eso es correcto,
sos lo humano vibrando sin pedirle proyecto,
una verdad que irrumpe sin pedirle contexto.

Linda… en tu caos, en tu forma de ser,
en lo que no encajás, en lo que hacés caer,
porque ahí es donde empieza lo que vale de ver,
lo que no se disfraza… lo que sabe doler.

Y si el mundo te mide con reglas vacías,
rompé ese sistema, desarmá esas guías,
porque lo que sos vos no entra en teorías,
sos linda en lo simple… y en tus rebeldías.




Definición de linda.

Definición de linda.

Linda… pero no en lo fácil de decir,
no en lo breve que pasa y se olvida al seguir,
linda como lo eterno que no sabe fingir,
como un verso que queda cuando todo va a huir.

Linda en la forma en que mirás sin ruido,
en cómo hacés hogar donde antes fue vacío,
no es estética sola… es algo más sentido,
es calma que aparece cuando todo es lío.

Linda no es un adjetivo… es una dimensión,
una forma de ser que desarma razón,
un detalle pequeño que se vuelve canción,
y te cambia la vida sin pedir explicación.

Rimo “linda” en presente, con flow transparente,
porque lo que transmitís no se oculta en la gente,
no es solo lo visible, es lo que se siente,
esa luz que no grita… pero siempre está presente.

Linda… y no lo digo por decirlo nomás,
lo digo porque en vos hay algo que va más,
más allá de la forma, del tiempo, del quizás,
hay un algo que queda… y no se va jamás.




Mitad de un infinito.

Mitad de un infinito.

Eres mi otra mitad… o tal vez mi reflejo,
un fragmento del tiempo que regresa de lejos,
como si en otro mundo ya cruzamos espejos
y hoy nos reconocemos sin decirlo complejo.

No es que me faltes… es que encajás en mi historia,
como piezas que el caos ordenó en la memoria,
no sos cura ni excusa ni final de victoria,

Rimo lento tu nombre como un mantra en la mente,
flow de alma y destino conspirando presente,
si me pierdo en mis sombras, sos faro latente,
y en tus ojos encuentro lo que nunca fue ausente.

Eres mi otra mitad… pero no en división,
dos mitades completas en sincronización,

Y si el mundo se rompe, si se quiebra el andar,
porque no te necesito para poder respirar,

XUS



La parte que me nombra.

La parte que me nombra.

Eres mi otra mitad… pero no en lo incompleto,
sos la parte que entiende lo que calla el secreto,
no viniste a llenarme, ni a salvar mi trayecto,
viniste a ser espejo… de lo que ya proyecto.

No te busqué perfecto, ni exacto, ni ideal,
como encaja un silencio en medio del ruido mental,
como rima que fluye sin pensarse al final.

Somos dos universos chocando despacio,
dos historias distintas compartiendo el espacio,
no es falta lo que une… es un mismo compás,
es latir en conjunto sin perder lo demás.

Eres mi otra mitad… pero libre, sin cadena,
no te tengo, te elijo en cada escena,
porque amar no es atarse ni vivir en condena,

Si me pierdo, me encuentro en tu forma de ver,
si te caes, soy suelo que te quiere sostener,
no nos debemos todo, pero sí comprender
que en este caos del mundo… elegimos querer.




lunes, 23 de marzo de 2026

Modo avión en la noche.

Modo avión en la noche.

Apago el ruido, pongo el mundo en pausa,
la luna entra sola… sin pedir causa.
Pantalla apagada, cielo prendido,
notificaciones muertas, corazón encendido.

Ese disco dorado no pide follow,
ni likes, ni historias… solo cae en el fondo.
Se clava en el agua, glitch en la marea,

Freestyle en la mente, sin algoritmo,
la calma me samplea, bajo el ritmo.
El reflejo vibra como loop infinito,
lo miro y respiro… y vuelvo al instinto.

No hay prisa, no hay meta, no hay competencia,
solo un faro tranquilo cortando la ausencia.
La luna no vende, no promete nada,
pero llena el vacío sin decir palabra.

Y yo me desconecto para reconectar,
con lo que no grita pero sabe estar.
Entre ola y silencio, sin señal ni red,
descubro que vivir… también es perder.




La luna también recuerda.

La luna también recuerda.

Cae la noche lento, sin hacer ruido,
y la luna aparece como un rostro antiguo.
No alumbra… observa, con paciencia infinita,
como quien ya vivió lo que el alma repita.

Se refleja en el agua, se quiebra y se arma,
como un pensamiento que no encuentra calma.
Freestyle del cielo, rimando en lo eterno,
cada ola responde lo que calla el silencio interno.

No es solo luz fría flotando en el mar,
es memoria del mundo que no sabe olvidar.
Tiene marcas, heridas, mapas sin nombre,
como el paso del tiempo dibujado en los hombres.

Y yo, desde abajo, pequeño y sincero,
le cuento mis dudas como a un compañero.
Porque en su distancia hay algo cercano,
una forma de abrazo que no toca la mano.

La luna no juzga, tampoco responde,
pero guarda secretos que nadie esconde.
Y en ese reflejo que tiembla en el río,
entiendo que no estoy tan solo en lo mío.




Arquitectura del intento.

Arquitectura del intento.

Amo como puedo… 
como quien arma un mundo sin plano,
ladrillo sobre duda, con el pulso en la mano,
soy un caos que te elige… sin saber lo lejano.

Amo en voz baja, en gestos mínimos,
en detalles que escapan de los ritmos típicos,
no traigo promesas ni discursos míticos,
solo un corazón terco… latiendo auténtico.

A veces soy invierno queriendo ser verano,
un abrazo torpe, un “quedate” liviano,
pero si estoy, estoy… no juego a lo urbano,
ni escondo lo que siento detrás de lo mundano.

Amo como puedo… sin molde ni etiqueta,
como escribe un poeta sin saber la receta,
mezclando cicatrices con una fe discreta,
y un poco de locura que el alma interpreta.

No soy perfección, soy presencia real,
un intento constante de algo esencial,
porque amar no es un logro ni un punto final,
es caer y seguir… en un loop emocional.




Manual incompleto del amor.

Manual incompleto del amor.

Amo como puedo… no como debería,
no tengo instrucciones ni perfecta armonía,
amo con lo que tengo, con lo que todavía
late roto y sincero dentro de mi poesía.

A veces doy de más, otras veces me pierdo,
me equivoco queriendo, me corrijo en lo cuerdo,
soy intento constante, soy error y recuerdo,
pero nunca un vacío… siempre amor en acuerdo.

No soy mapa exacto ni destino seguro,
soy camino torcido pero honesto y puro,
si te amo, lo hago sin disfraz ni apuro,
aunque tiemble mi voz o se me quiebre el muro.

Amo como puedo… con lo que aprendí,
con las luces que enciendo y las sombras en mí,
no prometo un “por siempre”, pero sí un “aquí”,
un presente real… sin fingir lo que fui.

Y si no es suficiente, lo entiendo también,
porque amar es un riesgo que no siempre está bien,
pero elijo sentir… una y otra vez,
aunque amar como puedo… no sea perfecto, tal vez.




Parpadeo.

Parpadeo.

No es un ojo… es un disparo de tiempo,
un segundo suspendido latiendo en el centro.
Parpadeás… y el mundo se apaga y se enciende,
como un DJ del caos que mezcla lo que siente.

Negro profundo, fondo donde todo se pierde,
azul que golpea como verdad que no miente.
No te miro… me absorbe, me rompe el esquema,
soy glitch en tu sistema, reescribiendo el problema.

Freestyle en la retina, sin libreto ni ley,
cada frame es distinto aunque parezca el mismo replay.
Hay fuego en lo húmedo, hay frío en lo cercano,
y una historia cortada justo antes del “te amo”.

Ese brillo no es luz… es memoria filtrada,
son cosas que callaste pero siguen grabadas.
No es ternura perfecta, tampoco dolor puro,
es lo que queda vivo cuando todo es oscuro.

Y yo acá, de testigo, sin poder descifrar,
si ese ojo me mira… o me quiere borrar.
Pero igual me sostengo, aunque tiemble la voz,
porque en ese parpadeo… también existo yo.




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