La letra que resiste.
Soy una letra marcada en negro,
manchada de historia,
salpicada de intentos
que no siempre salieron perfectos.
manchada de historia,
salpicada de intentos
que no siempre salieron perfectos.
No soy limpia ni prolija,
soy trazo crudo,
soy tinta que cae
cuando la mano tiembla.
soy trazo crudo,
soy tinta que cae
cuando la mano tiembla.
Aprendí que escribir es pelearle al vacío,
que cada golpe de tinta
es un “aquí estoy”
contra el silencio.
que cada golpe de tinta
es un “aquí estoy”
contra el silencio.
La vida me escribió torcido,
me borró, me rehízo,
me dejó manchas que hoy
parecen cicatrices elegantes.
me borró, me rehízo,
me dejó manchas que hoy
parecen cicatrices elegantes.
Y entendí
—en medio del caos—
que no importa cuán rota parezca la forma,
si el mensaje respira,
vive.
que no importa cuán rota parezca la forma,
si el mensaje respira,
vive.
Porque al final,
no somos la perfección del trazo,
somos la fuerza
con la que marcamos el papel
aunque el mundo intente
dejarnos en blanco.
no somos la perfección del trazo,
somos la fuerza
con la que marcamos el papel
aunque el mundo intente
dejarnos en blanco.