lunes, 20 de abril de 2026

El silencio que habita la ciudad.

El silencio que habita la ciudad.

La calle grita en neón, pero algo adentro se apaga,
un murmullo sin sonido que en lo cotidiano se embriaga,
los pasos son laberintos donde el tiempo se propaga,
y en cada rostro anónimo una historia se resguarda.
Silencio urbano: el arte invisible que el ruido nunca alcanza.

Los semáforos respiran su rutina de colores,
y en el gris de los edificios germinan mil creadores,
hay poesía en la vereda, escondida en los errores,
en grafitis que susurran verdades sin portadores.
El presente es un lienzo… donde el alma deja flores.

Ayer fue un eco distante en vitrinas apagadas,
mañana es una promesa entre luces programadas,
pero hoy, en este instante, las miradas cruzadas
dibujan mapas secretos en ciudades habitadas.
El infinito se esconde… en esquinas olvidadas.

Un café tibio acompaña pensamientos que no cesan,
cada mente es universo que en silencio se confiesa,
la creatividad es fuego que sin ruido se atraviesa,
y en lo simple se revela lo que el alma no procesa.
Excelencia es lo invisible… cuando el arte no se expresa.

Así la ciudad respira, aunque nadie lo perciba,
hay calidez en lo oculto, en la pausa más esquiva,
porque el ruido es apariencia y el silencio es lo que activa
la verdad que nos compone y en lo interno se cultiva.
Silencio urbano… donde el ser realmente se motiva.

XUS
 


 

 
 

domingo, 19 de abril de 2026

Arde libre este instante.

Arde libre este instante.

Hoy no se archiva el alma ni se guarda en calendario,
hoy se incendia en la sangre, visceral y necesario,
me nombro sin cadenas, sin pasado penitenciario,
porque amar lo que soy es mi acto revolucionario.
Haz que hoy sea inolvidable: sé fuego, no comentario.

Rompo el vidrio del miedo con un beso a lo imposible,
la libertad es un pulso que en el pecho es invencible,
cada paso es poesía aunque parezca impredecible,
y en lo simple está el goce más feroz y más sensible.
Hoy me elijo sin permiso… y eso ya es irreversible.

Si te miro, te celebro, sin poseer ni encerrar,
porque el amor es un viento que no sabe de encadenar,
es un pacto entre universos que se quieren sin domar,
una chispa compartida que no deja de vibrar.
Hoy amar es ser libre… y también dejar volar.

El pasado es un susurro que ya no dicta condena,
el futuro una promesa que en presente se encadena,
y en el ahora infinito cada herida se serena,
porque el tiempo es un círculo que en tu piel se desenreda.
Hoy sos todo lo que existe… y el resto es solo una escena.

Así que ardé sin medida, con ternura y con exceso,
que la vida es este instante pronunciando cada beso,
y si el mundo se derrumba, que te encuentre en el proceso
de abrazarte sin distancia, sin excusa, sin regreso.
Haz que hoy sea inolvidable… porque hoy sos puro universo.

XUS



Hoy es un infinito cercano.

Hoy es un infinito cercano.

Hoy es un día sin mapa, sin destino escrito en piedra,
un instante que respira mientras el pasado recuerda,
me hablo suave en el espejo, sin juicio que me condena,
porque amarme es el comienzo de toda forma de guerra.
Si el tiempo es un laberinto, hoy decido no perderme en su ceguera.

Camino lento, presente, con la paz entre los dedos,
como quien toca el silencio y lo convierte en un credo,
cada error fue una llave, cada herida fue un sendero,
y hoy abrazo mis fragmentos como un dios humilde y sincero.
Haz que hoy sea inolvidable: sé refugio de tu propio universo.

Miro al otro sin máscaras, con ternura compartida,
porque el mundo es más humano cuando escucha y no lastima,
la empatía es un lenguaje que no entiende de medidas,
es un puente entre dos almas que se buscan sin prisa.
Hoy sembramos lo invisible… y florece en cada vida.

El futuro no es promesa, es un eco que se forma,
con las huellas del presente y decisiones que transforman,
cada gesto es infinito aunque la mente lo deforma,
y en lo simple está el secreto que la eternidad nombra.
Hoy es todo lo que existe… y en tu pecho se conforma.

Así que baila con tu sombra, reconcíliate en silencio,
que la paz no es un destino, es un hábito en proceso,
y si dudas, recordá: no sos menos por tus miedos,
sos el pulso de un instante que se expande sin regreso.
Haz que hoy sea inolvidable… porque hoy sos todo el tiempo.

XUS



Lo que arde en secreto.

Lo que arde en secreto.

No sé cuándo empezó, ni quién cruzó la línea,
si fue un roce en la sombra o una risa clandestina,
pero hay fuego en tus ojos cuando el mundo declina,
y en lo oculto del gesto… la verdad se avecina.

Fui correcto en la forma, fui norma en lo social,
construí mis certezas como un templo formal,
pero el deseo es un verso que irrumpe ilegal…
y en tu cercanía rompe todo lo moral.

El pasado nos mira con un dejo de ironía,
como si ya supiera lo que nadie diría,
y el presente se enciende con esa rebeldía…
de querernos en pausa, con secreta osadía.

No hace falta decirlo, ya lo dicta la piel,
hay un pacto invisible que no firma el papel,
si el tiempo es un testigo que no sabe de él…
nuestro instante prohibido se repite en su laurel.

No sé cuándo ni cómo, ni qué nombre tendrá,
pero hay algo en lo oculto que no se negará,
un antojo prohibido que en silencio dirá…
que el amor en penumbras… también es verdad.

XUS



sábado, 18 de abril de 2026

El susurro que no se nombra.

El susurro que no se nombra.

Hay un antojo leve que no pide permiso,
un deseo que nace sin trazo ni aviso,
no sé cuándo empezó ni en qué exacto hechizo,
pero vive en tu aliento… rozando mi oído preciso.

Fui orden en la forma, fui norma en la piel,
pero el cuerpo recuerda lo que ignora el papel,
y en tu respiración 
-tan cercana y tan fiel-
se derrumba el silencio… como un frágil laurel.

El pasado se insinúa en caricias que invento,
el presente se enciende en tu leve jadeo lento,
y el futuro se pierde, suspendido en el viento…
cuando el mundo se reduce… a ese íntimo momento.

No hace falta la prisa ni el gesto evidente,
hay un arte en lo oculto, en lo apenas presente,
si el infinito existe, no es algo distante:
es tu aliento en mi oído… temblando constante.

No sé cuándo sucede ni por qué arde así,
pero hay algo en tu forma que me nombra a mí,
un antojo profundo que no piensa en huir…
escuchar tu respiración… y perderme en ti.

XUS



Corazón bambú en calma clara.

Corazón bambú en calma clara.

Hay un ritmo suave que no quiere correr,
como hoja en el aire que aprende a ceder,
no busca el ruido ni pretende vencer,
corazón bambú… que elige querer.

Fui prisa en la vida, fui nudo y tensión,
cargué mil silencios dentro del corazón,
pero en tu ternura encontré dirección:
que amar es liviano… cuando hay conexión.

Tus manos son brisa que acaricia sin peso,
como panda en su mundo, sin prisa ni exceso,
y en ese cariño tan simple y tan terso,
descubro que amar… es habitar el universo.

El pasado se aquieta, ya no pide lugar,
el futuro se vuelve un susurro al pasar,
y en este presente que invita a quedar,
corazón bambú… solo quiere abrazar.

No hay grandes promesas ni drama ni voz,
solo un “estoy acá” que nos nombra a los dos,
porque en esta calma que nace entre vos y yo…
corazón bambú… es amor en su Dios.

XUS



Corazón bambú en tiempo suave.

Corazón bambú en tiempo suave.

Hay un pulso liviano que no busca imponerse,
como el viento en la hoja que aprende a mecerse,
no compite ni exige, solo quiere ofrecerse,
corazón bambú… 
que sabe sostenerse.

Fui dureza en el mundo, fui escudo y defensa,
confundí fortaleza con vivir sin clemencia,
pero en tu ternura encontré la evidencia:
que lo frágil también… 
es la mayor resistencia.

Tus abrazos son pausa, son refugio sencillo,
como panda en su calma, sin temor al brillo,
y en ese amor suave, sin peso ni filo,
mi alma se acuesta… 
y descansa tranquila.

El pasado se vuelve una sombra liviana,
el futuro no apura si tu voz me acompaña,
y en este presente 
-tan claro que engaña-
corazón bambú… 
es amar sin hazaña.

Si el tiempo es un ciclo que gira sin fin,
prefiero este instante que empieza en tu “sí”,
porque en lo más tierno que habita en mí…
corazón bambú… 
late por ti.

XUS



Juego prohibido en tiempo incierto.

Juego prohibido en tiempo incierto.

No sé cuándo empezó, ni quién dijo primero,
si fue un roce inocente o un gesto traicionero,
pero en cada mirada hay un pacto viajero:
no sé cuándo… 
pero sé que sí, y te quiero.

Fui norma y fui orden en un mundo prolijo,
pero el deseo es un idioma que nadie dijo,
se filtra en silencios, en lo no elijo,
y en tu risa indebida… 
me pierdo y me dirijo.

El pasado nos mira con leve ironía,
como quien ya sabía lo que sucedería,
y el presente se enciende con esa osadía…
de jugar con el fuego que nadie encendía.

Hay locura en tus labios cuando rozan el borde,
una tensión secreta que el pulso no esconde,
si el amor es un mapa que a veces se desborde,
lo nuestro es camino… 
que el riesgo responde.

No sé cuándo ni cómo se rompe el deber,
pero hay algo en tu forma de mirar y ceder,
que transforma el instante en puro arder…
no sé cuándo… 
pero sé que sí, y va a suceder.

XUS



La certeza del instante.

La certeza del instante.

No sé cuándo sucede, ni en qué parte del día,
si en un cruce de miradas o en la leve ironía,
pero hay algo en tu risa que el tiempo desafía,
no sé cuándo… 
pero sé que sí, todavía.

Fui cálculo y distancia, fui razón contenida,
dibujé mil futuros sin rozar tu herida,
pero el cuerpo recuerda lo que el alma olvida,
y en tu roce casual… 
se revela la vida.

El pasado se insinúa como un juego pendiente,
el presente se enciende cuando estás enfrente,
y el futuro se vuelve deliciosamente ausente…
porque el deseo no espera, simplemente se siente.

Hay picardía en todo lo que no se nombra,
en el borde del gesto, en la pausa que asombra,
si el amor es un fuego que a veces se escombra,
lo nuestro es la chispa… 
que en secreto se asombra.

No sé cuándo ni cómo, ni bajo qué ley,
pero hay algo en el aire que ya descifré,
no hace falta promesa, ni motivo ni fe…
no sé cuándo… 
pero sé que sí, y lo sé.

XUS



Galoparte de sangre y tierra.

Galoparte de sangre y tierra.

Late el campo en silencio, pero nunca callado,
hay un pulso en la tierra que jamás fue domado,
un corcel que en la historia quedó tatuado,
galoparte… 
es orgullo que no fue olvidado.

Fui polvo de caminos, fui viento en la llanura,
vi en crines alzadas la más pura hermosura,
no es lujo de vitrina ni adorno de pintura,
es pasión de linaje… 
que el tiempo no apura.

Ese corcel no corre, desafía el destino,
lleva siglos de sangre marcando el camino,
si el pasado es raíz que define lo fino,
su galope es presente… 
firme y argentino.

En cada pincelada hay sudor y memoria,
una épica simple que no busca la gloria,
pero en su noble estampa 
-directa y notoria-
vive el arte del campo… 
hecho carne e historia.

Galoparte es esencia, no se copia ni vende,
es la llama del alma que en silencio se enciende,
y en ese trazo eterno que el orgullo defiende…
soy tierra, soy pulso… 
soy lo que trasciende.

XUS



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