Compás propio.
Vivo al ritmo de mi corazón,
no al del reloj ajeno,
ni al ruido de la opinión
que siempre habla primero.
no al del reloj ajeno,
ni al ruido de la opinión
que siempre habla primero.
Late cuando quiere,
acelera sin permiso,
me empuja a saltar
aunque tiemble el piso.
acelera sin permiso,
me empuja a saltar
aunque tiemble el piso.
Quise seguir metrónomos,
reglas, manual, dirección,
pero la vida me enseñó
que el pulso manda razón.
reglas, manual, dirección,
pero la vida me enseñó
que el pulso manda razón.
Caí por apurarme,
perdí por no escuchar,
hasta que entendí algo simple:
mi latido sabe más.
perdí por no escuchar,
hasta que entendí algo simple:
mi latido sabe más.
Vivo al ritmo de mi corazón,
con errores y valor,
porque nadie camina lejos
si no escucha
su propio tambor.
con errores y valor,
porque nadie camina lejos
si no escucha
su propio tambor.