Mostrando entradas con la etiqueta vibra interna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vibra interna. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de abril de 2026

El eco que nos repite.

El eco que nos repite.

Dije tu nombre y volvió transformado,
como un sonido antiguo, pero renovado,
no era el mismo, era otro a tu lado,
como si el tiempo lo hubiera doblado.
lo que se va, vuelve más enamorado.

En un espejo; tu voz se duplicaba,
no era ilusión, era el alma que hablaba,
cada reflejo distinto vibraba,
como un laberinto que nunca acababa.
Y en cada vuelta… mi sentir te encontraba.

Caminé siglos en un segundo circular,
donde perderte era volverte a hallar,
cada adiós era un modo de regresar,
cada silencio te volvía a nombrar.
El infinito es esto… no dejar de amar.

Tus palabras rebotan en mi razón,
como paredes que entienden la emoción,
no hay distancia que rompa la conexión,
ni olvido que borre esta repetición.
Porque el eco de amor… 
no necesita dirección.

Si te vas, no te vas del todo, entendé,
quedás vibrando en todo lo que toqué,
en cada rincón donde alguna vez te pensé,
en cada parte de mí que no olvidé.
Amarte es un ciclo… 
que siempre vuelve a ser.

Y aunque el mundo insista en terminar,
lo nuestro no sabe finalizar,
es un loop que no quiere escapar,
una historia que aprende a girar.
Eco de amor… 
es nunca dejar de resonar.




miércoles, 25 de marzo de 2026

Frecuencia del alma.

Frecuencia del alma.

Latidos de amor… marcando el compás,
como un ritmo invisible que no se va jamás,
late en lo que digo y en lo que no soy capaz,
de explicar con palabras… pero igual está.

Latidos de amor… no siguen razón,
aparecen de golpe, sin pedir condición,
como un pulso que insiste dentro del corazón,
recordándome siempre que sentir es acción.

A veces aceleran, como rima en batalla,
otras bajan despacio cuando el mundo se calla,
pero nunca se apagan, aunque el miedo estalla,
porque amar es la llama que en el pecho no falla.

Latidos de amor… en código secreto,
como pequeño perdido dentro de un mismo cuento,
somos páginas sueltas buscando argumento,
pero el latir nos une más allá del momento.

No es perfecto el ritmo, ni constante el andar,
pero en cada latido vuelvo a intentar,
porque amar es caerse y volverse a parar,
es un loop infinito… de querer y arriesgar.




Entradas populares

Destacados

Lo que mis ojos confiesan de vos.

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *