Honor bajo el cielo helado.
Las Islas Malvinas son Argentinas, LPM,
lo grito en respeto por cada hombre
que puso su cuerpo sin saber si volver,
pero con la patria clavada en la piel.
“Oíd mortales”,
no es solo canción,
es voz de soldados latiendo en la acción,
pibes que hicieron del miedo valor,
y en cada paso escribieron honor.
No eran de hierro, eran de carne,
con frío en los huesos,
sin tiempo de darme una explicación de por qué estaban ahí…
solo sabían: “me toca a mí”.
Defendiendo el suelo, aunque lejos del hogar,
con cartas guardadas que no iban a llegar,
con hambre, con sueño, pero sin aflojar…
porque amar la patria también es pelear.
Las islas no olvidan sus nombres callados,
ni el viento del sur borra a los caídos soldados,
porque el verdadero orgullo está en lo entregado…
no en lo que vuelve, sino en lo que ha dado.
“Oíd mortales”,
que el grito no muera,
que cada memoria se vuelva bandera,
que el honor no quede en la espera…
vive en cada alma que aún los venera.
Y en esta métrica firme y sincera,
no hablo de guerra, hablo de entereza,
de hombres que hicieron de su fragilidad fortaleza…
y dejaron su vida por esta tierra.
Las Islas Malvinas son Argentinas, LPM,
y en cada latido se escucha también…
que el orgullo no muere, no se va, no se fue…
vive en los que dieron todo… sin volver.
XUS
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias!