Mostrando entradas con la etiqueta presencia amorosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta presencia amorosa. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de abril de 2026

Tus abrazos siguen siendo hogar.

Tus abrazos siguen siendo hogar.

Te amo, pa, como se quiere lo que nunca se reemplaza,
como el calor de una cocina, como una luz dentro de casa,
tu ternura fue ese puerto donde el miedo nunca arrasa,
cuando me abrazabas de chico… el mundo entero hacía pausa.

Tu amor estaba en lo simple: en preguntar cómo me siento,
en compartir una sonrisa, en enseñarme el movimiento,
yo no sabía que en tus gestos vivía tanto cimiento,
hoy entiendo: un padre ama hasta en su callado aliento.

Te amo, pa, por esos brazos que curaban sin medicina,
por ese cariño sereno que en los días me ilumina,
si el pasado es una canción, tu voz siempre suena linda,
porque hasta tus torpes ternuras me salvaron de la espina.

El presente cuando te pienso tiene aroma de domingo,
de charla lenta, de confianza, de caminar siempre conmigo,
tu amor me enseñó que ser fuerte también es dar abrigo,
y en cada abrazo tuyo siento que todavía soy testigo.

Si el futuro me pregunta qué se parece a un milagro,
voy a decir: un padre bueno cuando ama sin reclamo,
porque en tu cariño encontré la forma más pura que amo,
te amo, pa… y cada vez que te abrazo vuelvo a ser amado.

XUS



miércoles, 8 de abril de 2026

Manual caótico para despertarte.

Manual caótico para despertarte.

Buenos días, cosita linda; te amo y lo digo torcido,
como quien entra a un sueño sin haber sido invitado,
tu risa desarma la lógica, rompe el reloj habitual,
y en tu caos encuentro un orden secreto y esencial.

Despertás despeinando al tiempo, lo volvés un juego leve,
mi razón se hace humo cuando tu boca se atreve,
hay ternura en tu locura, una fiebre que no lastima,
como si el mundo aprendiera a latir en tu rima.

Te amo y me pierdo feliz en tu forma imperfecta,
porque amar es fallar con estilo y que igual todo conecta,
somos dos errores bellos repitiéndose en espiral,
un infinito absurdo que insiste en ser real.

Y si el día comienza, que empiece en tu desvarío,
en tu forma de decir “vení” sin decirlo, amor mío,
porque hay algo sagrado en tu caos cotidiano:
me hacés eterno… con solo agarrarme la mano.

Buenos días, cosita linda; te amo y que nadie lo entienda,
que el amor no es un cálculo, es perder la contienda,

XUS



Entradas populares

Destacados

Lo que mis ojos confiesan de vos.

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *