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jueves, 30 de abril de 2026

Me rendí a tu mirada sin condiciones.

Me rendí a tu mirada sin condiciones.

No me resistí a tu mirada… fue ternura que me nombra,
como luz en un pasillo donde el alma estaba en sombra,
yo venía con mis dudas, con el pulso hecho de alfombra,
y tus ojos me enseñaron que amar también se asombra.

Fue un instante cotidiano, pero eterno en lo profundo,
como si el tiempo eligiera detenerse un solo segundo,
tu mirada fue ese puente que me trajo a otro mundo,
donde amar no era perderse… era encontrarse en lo más hondo.

No me resistí a tu mirada… tenía paz y tenía abrigo,
como un “todo va a estar bien” susurrado en lo antiguo,
sentí amor en lo sencillo, en lo leve, en lo contigo,
y entendí que en tu cariño yo también me dignifico.

El presente se volvió casa cuando me miraste así,
sin promesas exageradas, solo un “quedate en mí”,
el futuro no hizo ruido, pero empezó a latir,
porque amar de esta manera… es aprender a existir.

No me resistí a tu mirada… y no me quiero salvar,
porque en esa forma tuya me encontré sin buscar,
si el amor es un lenguaje que no se puede explicar,
tu mirada fue la frase que me enseñó a amar.

XUS



martes, 14 de abril de 2026

Fuego lento en lo que no se dice.

Fuego lento en lo que no se dice.

Profundos sentidos húmedos, lo intuyo en tu mirada,
no hace falta decirlo, la tensión está declarada,
hay un idioma en tu piel que me empieza a provocar:
un calor que no pide… pero invita a cruzar.

Se acerca lo prohibido con su pulso elegante,
no es urgencia violenta, es deseo constante,
como un filo invisible que no deja de arder:
una chispa que insiste… en querer encender.

Profundos sentidos húmedos, pero envueltos en control,
como un juego peligroso que domina el corazón,
no es perderse del todo, es saber hasta dónde ir:
caminar ese borde… sin dejar de sentir.

El tiempo se dilata cuando rozo tu presencia,
cada gesto pequeño se convierte en evidencia,
y en ese ritmo lento que no quiere terminar:
lo más intenso vive… en no llegar a explotar.

Profundos sentidos húmedos, tensión que no se va,
como un fuego contenido que disfruta esperar,
porque a veces lo fuerte no es lo que se desató:
es todo lo que arde… y todavía no pasó.




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