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lunes, 27 de abril de 2026

Lo vamos a disfrutar despacito.

Lo vamos a disfrutar despacito.

Lo vamos a disfrutar, como se disfruta el día,
sin apuro en los abrazos, con ternura y picardía,
tu risa cabe en mis manos como si fuera poesía,
cuando el amor va sin prisa… hasta el tiempo nos sonríe.

Yo traía inviernos viejos dando vueltas por el pecho,
vos llegaste con caricias a volver el mundo derecho,
un mate, un beso robado, dos silencios en el lecho,
qué milagro cuando amar se vuelve simple y bien hecho.

Lo vamos a disfrutar con mimos sobre la frente,
con esa forma de hablarnos que lo vuelve todo ardiente,
el presente entre tus brazos tiene algo de eternamente,
si me acariciás despacio… el infinito es de repente.

Hay deseo en lo pequeño, en mirarnos y entendernos,
en rozarnos con dulzura como quien promete vernos,
el futuro a veces nace cuando dejamos querernos,
dos corazones se eligen… y el amor empieza a hacernos.

Lo vamos a disfrutar, lo presiento en cada abrazo,
como quien baila la vida sin contar jamás los pasos,
vos me curás con ternura, yo me pierdo en tus regazos,
si amar es este camino… quiero quedarme en tus brazos.

XUS



martes, 21 de abril de 2026

Te amo como puedo, pero entero.

Te amo como puedo, pero entero.

No tengo un manual preciso para darte lo que siento,
soy un mapa incompleto que se traza en el intento,
a veces fallo en palabras, me desarmo en el momento,
pero hay algo en mi silencio que te nombra en todo el tiempo.
Te amo como puedo… pero es real lo que sostengo.

No soy perfecto en caricias, ni en promesas que perduran,
a veces dudo en la forma, otras veces soy ternura,
pero en cada gesto torpe hay verdad que se asegura,
como un fuego que en lo simple su intensidad estructura.
Te amo como puedo… con mi frágil arquitectura.

El pasado me hizo grieta, me enseñó a querer despacio,
el presente me atraviesa cuando habito tu espacio,
y el futuro es una idea que construyo en cada abrazo,
como un eco que se expande más allá de todo trazo.
En tu piel hallo infinito… aunque no lo abarque en mis brazos.

Si no digo lo correcto, si no acierto en la ocasión,
es que amar también es duda dialogando con razón,
pero nunca es indiferencia ni vacío sin intención,
es latido persistente que se escribe en conexión.
Te amo como puedo… con el alma en expansión.

Y si un día me equivoco, no lo tomes como ausencia,
que mi amor no es un discurso, es un acto en permanencia,
cada error es aprendizaje que se vuelve transparencia,
porque amar es insistir con honesta consecuencia.
Te amo como puedo… pero siempre con presencia.

XUS



sábado, 18 de abril de 2026

Corazón bambú en tiempo suave.

Corazón bambú en tiempo suave.

Hay un pulso liviano que no busca imponerse,
como el viento en la hoja que aprende a mecerse,
no compite ni exige, solo quiere ofrecerse,
corazón bambú… 
que sabe sostenerse.

Fui dureza en el mundo, fui escudo y defensa,
confundí fortaleza con vivir sin clemencia,
pero en tu ternura encontré la evidencia:
que lo frágil también… 
es la mayor resistencia.

Tus abrazos son pausa, son refugio sencillo,
como panda en su calma, sin temor al brillo,
y en ese amor suave, sin peso ni filo,
mi alma se acuesta… 
y descansa tranquila.

El pasado se vuelve una sombra liviana,
el futuro no apura si tu voz me acompaña,
y en este presente 
-tan claro que engaña-
corazón bambú… 
es amar sin hazaña.

Si el tiempo es un ciclo que gira sin fin,
prefiero este instante que empieza en tu “sí”,
porque en lo más tierno que habita en mí…
corazón bambú… 
late por ti.

XUS



miércoles, 8 de abril de 2026

Reinicio en voz baja.

Reinicio en voz baja.

Me hablé al espejo sin épica, sin gloria, sin ruido,
con los restos del día y el pulso medio herido,
dije “hoy empiezo”, sin promesa monumental,
y en ese gesto mínimo… torcí mi espiral.

No fue un incendio, fue chispa que aprende a quedarse,
un hábito pequeño que insiste en nombrarse,
cambiar no es gritarle al mundo que ya sos mejor:
es tratarte distinto… cuando falla el motor.

El tiempo me repite, circular, terco y sincero,
que volver a elegirme también es un sendero,
soy todos mis intentos, los que fui y los que seré,
un laberinto amable… donde por fin me encontré.

Amor propio no es cima ni un discurso brillante,
es sostenerme a solas cuando todo es distante,
es darme ese uno por ciento sin pedir aprobación:
la fe diminuta… que reconstruye el corazón.

Y si mañana tropiezo, no rompo lo construido,
porque el cambio es un ritmo que aprende del ruido,
me digo “seguí, despacio”, y el mundo vuelve a latir:
soy mi propio comienzo… cada vez que decido seguir.




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