Tinta de honor y fuego imperial.
Tinta de honor sobre el pecho, como un trueno contenido,
no nací para inclinarme, fui forjado en el rugido,
disciplina en cada golpe, cada fallo aprendido,
el poder no es dominar… es jamás darse por vencido.
Tengo un samurái en la sangre desafiando al horizonte,
la voluntad es mi katana cuando el miedo se me opone,
cada caída me hizo reino, cada cicatriz me compone,
quien gobierna su espíritu… ningún imperio le impone.
No es violencia, es fuerza pura con conciencia milenaria,
es respeto hecho armadura, determinación legendaria,
en el dojo de la vida toda batalla es necesaria,
el honor vuelve invencible a la voluntad solitaria.
Pasado de guerreros vivos susurra desde la memoria,
presente de acero frío escribiendo su trayectoria,
futuro de fuego eterno reclamando propia gloria,
quien pelea por su esencia ya se convirtió en historia.
Tinta de honor, sello oscuro del poder que no se vende,
como dragón que en el caos con más furia se enciende,
no hay destino que encadene a quien por dentro trasciende,
un samurái no busca tronos… hace que el mundo se arrodille y aprenda.
XUS
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias!