El eco que nos repite.
Dije tu nombre y volvió transformado,
como un sonido antiguo, pero renovado,
no era el mismo, era otro a tu lado,
como si el tiempo lo hubiera doblado.
lo que se va, vuelve más enamorado.
En un espejo; tu voz se duplicaba,
no era ilusión, era el alma que hablaba,
cada reflejo distinto vibraba,
como un laberinto que nunca acababa.
Y en cada vuelta… mi sentir te encontraba.
Caminé siglos en un segundo circular,
donde perderte era volverte a hallar,
cada adiós era un modo de regresar,
cada silencio te volvía a nombrar.
El infinito es esto… no dejar de amar.
Tus palabras rebotan en mi razón,
como paredes que entienden la emoción,
no hay distancia que rompa la conexión,
ni olvido que borre esta repetición.
Porque el eco de amor…
no necesita dirección.
Si te vas, no te vas del todo, entendé,
quedás vibrando en todo lo que toqué,
en cada rincón donde alguna vez te pensé,
en cada parte de mí que no olvidé.
Amarte es un ciclo…
que siempre vuelve a ser.
Y aunque el mundo insista en terminar,
lo nuestro no sabe finalizar,
es un loop que no quiere escapar,
una historia que aprende a girar.
Eco de amor…
es nunca dejar de resonar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias!