Quiérete como se cuida un fuego.
Pensá positivo, pero empezá por nombrarte bello,
aunque el mundo a veces dude, que no se te apague el verbo,
llevás batallas en la espalda y todavía alzás destello,
amor propio es cuando te abrazás… sin pedir permiso por ello.
No te compares con nadie, tu valor no entra en medidas,
hay cicatrices que son mapas de victorias escondidas,
aceptarte es darle flores a tus partes más heridas,
quien se ama de verdad transforma sus ruinas en avenidas.
Mirate con más cariño, como se mira un amuleto,
no sos error ni accidente, sos un milagro incompleto,
el pasado no te define, apenas fue un viejo boceto,
tu corazón vale oro aunque lo hayan llamado objeto.
Pensá en vos cuando te canses de salvar siempre al de al lado,
también merecés ternura, descanso y sentirte amado,
ser valiente es decir “me elijo” aunque te hayan cuestionado,
porque quien aprende a quererse… ya nunca vive prestado.
Aceptá tu luz y tu sombra, ambas te hicieron camino,
lo que hoy llamás fragilidad mañana será destino,
el futuro empieza cuando tratás tu alma con ritmo,
y el mayor lujo del mundo… es sentir orgullo por uno mismo.
Querete fuerte, querete suave, con locura y con paciencia,
que el amor propio no es ego, es calor, raíz y conciencia,
cuando te hablás con dulzura cambia toda la existencia,
pensar positivo es mirarte y decir: soy pura presencia.
XUS
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias!