Eres mi destino en este laberinto.
Todos tienen un destino, dicen sin dudar,
como rutas marcadas que hay que transitar,
pero en mi mapa algo empezó a cambiar,
cuando en tus ojos me vi reflejar.
Tú eres el mío… no lo puedo negar.
En espejos infinitos te vuelvo a encontrar,
mil versiones tuyas me invitan a entrar,
cada gesto tuyo me enseña a girar,
en un laberinto que no quiero escapar.
Porque perderme en vos… es mi forma de llegar.
Tu piel es un tiempo que no sé medir,
se dobla en segundos que quiero vivir,
cada roce tuyo me hace repetir
que el destino no es algo que deba elegir.
Es tu cuerpo en el mío… lo que me hace existir.
El universo insiste en querer ordenar,
pero lo nuestro no quiere encajar,
es un caos perfecto, difícil de explicar,
una historia que vuelve sin terminar.
Tú eres mi destino… cada vez que volvés a empezar.
Y si el tiempo es un círculo que no tiene fin,
quiero girarlo siempre cerca de ti,
que cada comienzo me traiga hasta aquí,
donde el deseo y el alma hacen match en mí.
Todos tienen un destino… y el mío sos vos, sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias!