Los cinco minutos eternos.
Cinco minutos,
eso digo siempre,
cuando el reloj me mira
como si supiera lo que miente.
eso digo siempre,
cuando el reloj me mira
como si supiera lo que miente.
Cinco minutos más,
frase corta, ritual humano,
una pequeña mentira
que todos llevamos en la mano.
frase corta, ritual humano,
una pequeña mentira
que todos llevamos en la mano.
Porque en verdad sabemos
que no son cinco en realidad,
son quince de apuro,
de correr contra la ciudad.
que no son cinco en realidad,
son quince de apuro,
de correr contra la ciudad.
La vida también funciona
con promesas diminutas,
“ya llego”, “ahí voy”,
palabras que el tiempo discute.
con promesas diminutas,
“ya llego”, “ahí voy”,
palabras que el tiempo discute.
Cinco minutos…
y el mundo sigue girando,
mientras uno se convence
de que aún está llegando.
y el mundo sigue girando,
mientras uno se convence
de que aún está llegando.
Quizás no sea engaño,
tal vez es solo ilusión:
darle un poco de ventaja
a nuestra propia confusión.
tal vez es solo ilusión:
darle un poco de ventaja
a nuestra propia confusión.
Cinco minutos,
lo digo con simpleza y arte,
el tiempo que uno promete
cuando sabe
que va a llegar tarde.
lo digo con simpleza y arte,
el tiempo que uno promete
cuando sabe
que va a llegar tarde.
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