miércoles, 25 de febrero de 2026

Luz de sangre.


Luz de sangre.

Te amo, hermana,
sin metáfora exagerada,
sin discurso armado,
con verdad descalza.

Crecimos entre discusiones mínimas
y pactos silenciosos,
aprendiendo que el amor
también es ruidoso.

Sos testigo de mis versiones,
la que fui, la que soy,
la que duda en la noche
y la que igual se animó.

La vida nos cambió horarios,
nos dio caminos distintos,
pero hay algo que no se mueve:
ese lazo infinito.

Aprendí que la familia
no es solo apellido compartido,
es alguien que te entiende
cuando el mundo hace ruido.

Te amo, hermana,
porque aun cuando no hablamos,
sabemos exactamente
qué estamos sintiendo.





 

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